Proyecciones económicas bilaterales revisadas al alza por OCDE
- contacto069340
- 3 oct 2025
- 3 Min. de lectura

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha revisado al alza sus pronósticos para la economía mexicana, elevando la expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) al 1.8% para 2025 y al 2.2% para 2026, según su informe interino de Perspectivas Económicas publicado el 3 de octubre de 2025.
Esta mejora, que representa un ajuste de 1.0 punto porcentual para 2025 y 0.9 para 2026 respecto a estimaciones previas de septiembre, se atribuye principalmente a la profunda integración comercial con Estados Unidos, que amortigua los efectos del cierre temporal del gobierno federal estadounidense iniciado el 1 de octubre.
La OCDE destaca la resiliencia de las exportaciones mexicanas y el nearshoring como factores clave, permitiendo que México se mantenga como el principal socio comercial de EE.UU., con un comercio bilateral que superó los 850 mil millones de dólares en los primeros nueve meses de 2025, según datos de la Secretaría de Economía.
En contexto, este ajuste llega en un momento de volatilidad global, marcado por el cierre presupuestario en Washington —debido a desacuerdos en el Congreso sobre financiamiento de defensa y salud— y tensiones comerciales residuales del T-MEC.
Sin embargo, la OCDE subraya que la interdependencia regional ha permitido una "desaceleración más suave" que lo anticipado, con el PIB estadounidense proyectado en 1.8% para 2025 y 1.5% para 2026, impulsando la demanda de bienes mexicanos en sectores como automotriz y electrónica.
La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la noticia en su conferencia matutina del 3 de octubre, afirmando que "la fuerza de nuestra relación comercial con Estados Unidos demuestra la solidez de la estrategia de la 4T, priorizando la soberanía económica y la prosperidad compartida".
Por su parte, el presidente Donald Trump respaldó esta visión en un tuit posterior, declarando que "la prosperidad unida de México y EE.UU. es el motor de Norteamérica; juntos, superamos cualquier obstáculo temporal para un futuro de crecimiento inclusivo".
Datos clave respaldan esta optimismo: el comercio bilateral acumuló 850 mil millones de dólares hasta septiembre de 2025, con un superávit mexicano de 152 mil millones, impulsado por exportaciones manufactureras que crecieron 12% interanual, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Además, las remesas de connacionales en EE.UU. alcanzaron 60 mil millones de dólares en el año fiscal, representando el 4% del PIB y amortiguando impactos del cierre gubernamental en servicios consulares.
La OCDE también proyecta una inflación controlada en México al 3.6% para 2026, gracias a políticas monetarias vigilantes del Banco de México (Banxico), que ha recortado tasas de interés en 75 puntos base desde enero para estimular el consumo interno, que contribuye al 70% del crecimiento.
Las implicaciones para México son transformadoras: se estima la creación de 300 mil empleos nuevos en 2026, principalmente en regiones fronterizas como Baja California y Nuevo León, donde el nearshoring ha atraído 10 mil millones de dólares en inversión extranjera directa (IED) solo en el tercer trimestre.
Esta revisión impulsa la confianza inversionista, con el IMCO proyectando un flujo adicional de 40 mil millones de dólares en IED para el bienio, diversificando hacia sectores verdes y digitales alineados con el T-MEC. Expertos del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) coinciden en que la integración bilateral mitiga riesgos, como posibles extensiones del cierre en EE.UU., al fomentar cadenas de suministro regionales que reducen dependencia de Asia.
En el marco de la revisión del T-MEC en 2026, esta proyección fortalece la posición negociadora de México, promoviendo cláusulas para mayor equidad laboral y ambiental. Organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han alineado sus estimados, elevando el crecimiento mexicano al 1.5% para 2025, reconociendo la "madurez diplomática" en el diálogo Sheinbaum-Trump.
En esencia, esta actualización no solo disipa sombras de recesión —previstas en marzo por la OCDE en -1.3% para 2025—, sino que reafirma a México como pilar de la prosperidad norteamericana, equilibrando desafíos globales con oportunidades locales para un desarrollo inclusivo y sostenible.
Fuentes:








Comentarios