top of page

Protestas juveniles en México dejan saldo de heridos y detenidos por inseguridad y corrupción

 Las manifestaciones de la Generación Z resaltan la urgencia de reformas en seguridad y justicia, presionando al gobierno a responder con mayor transparencia para evitar la polarización social.  
 Las manifestaciones de la Generación Z resaltan la urgencia de reformas en seguridad y justicia, presionando al gobierno a responder con mayor transparencia para evitar la polarización social.  

Miles de jóvenes tomaron las calles de la Ciudad de México y otras urbes el sábado pasado en una marcha convocada por la Generación Z, demandando justicia por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y criticando la inseguridad y corrupción rampantes. 


La protesta, que inició pacífica en el Zócalo capitalino con al menos 17 mil participantes, derivó en choques con la policía, dejando 120 heridos —incluyendo 100 agentes— y 20 detenidos, según autoridades locales. 


Manzo, asesinado el 1 de noviembre durante un festival, se había posicionado contra los cárteles en Michoacán, un estado con 499 homicidios dolosos de septiembre a noviembre, un aumento del 333% interanual. 


La presidenta Sheinbaum condenó la violencia, afirmando "no a la violencia" y negando represión, aunque la Fiscalía capitalina abrió 18 carpetas por posible abuso de fuerza policial. 


Datos del INEGI revelan que la violencia política ha cobrado la vida de 18 alcaldes en funciones en 20 años en zonas de alto crimen, exacerbando la desconfianza ciudadana. 


Implicaciones incluyen un llamado a la reforma judicial —con elecciones de jueces en junio de 2025— y mayor inversión en programas contra la violencia de género, ya que 733 feminicidios se registraron hasta noviembre. 


Sheinbaum, con una aprobación superior al 75%, ha prometido no rajarse en la lucha contra el crimen, proponiendo diálogos con la oposición para unificar esfuerzos. 


La ONU urgió investigar posibles infiltraciones en la marcha, subrayando la necesidad de rendición de cuentas. Este movimiento, inspirado en protestas globales juveniles, podría catalizar cambios estructurales si el gobierno opta por el diálogo inclusivo, fortaleciendo la democracia participativa en México. 




Comentarios


bottom of page