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Nearshoring impulsa IED en México pese a cierre en EE.UU.

La llegada de 10 mil millones de dólares en inversiones estadounidenses acelera el crecimiento industrial en el norte, creando 50 mil empleos formales. 
La llegada de 10 mil millones de dólares en inversiones estadounidenses acelera el crecimiento industrial en el norte, creando 50 mil empleos formales. 

A pesar del cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos, iniciado el 1 de octubre de 2025 por desacuerdos en el financiamiento de programas clave, México continúa atrayendo flujos récord de inversión extranjera directa (IED), con 10 mil millones de dólares captados en el tercer trimestre del año, según datos preliminares de la Secretaría de Economía.

 

Este desempeño, un 15% superior al registrado en el mismo período de 2024, se debe en gran medida al auge del nearshoring, impulsado por empresas estadounidenses como Intel, Ford y Tesla, que buscan reubicar cadenas de suministro para optimizar costos logísticos y mitigar riesgos geopolíticos globales.

 

Las inversiones se concentran en el norte del país, particularmente en estados como Nuevo León, Baja California y Chihuahua, donde se desarrollan parques industriales especializados en manufactura avanzada, semiconductores y vehículos eléctricos, alineados con los capítulos laborales y ambientales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

 

La presidenta Claudia Sheinbaum ha calificado este fenómeno como "una oportunidad histórica para la integración productiva de Norteamérica", destacando en su conferencia matutina del 3 de octubre que las políticas de incentivos fiscales y simplificación regulatoria de su administración han sido clave para este posicionamiento.

 

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelan que el nearshoring ha generado más de 200 mil empleos formales desde 2024, con un incremento del 12% en las exportaciones manufactureras no petroleras, que alcanzaron 250 mil millones de dólares en los primeros nueve meses de 2025.

 

En particular, el sector automotriz ha visto un boom, con Ford anunciando una expansión de 1.2 mil millones de dólares en su planta de Hermosillo, Sonora, para producir componentes para modelos eléctricos destinados al mercado estadounidense.

 

Por su parte, el presidente Donald Trump ha expresado su satisfacción con estos desarrollos, afirmando que representan "el éxito de la manufactura norteamericana unida, donde México juega un rol esencial como socio confiable".

 

El cierre gubernamental en EE.UU., que afecta a agencias no esenciales y podría extenderse si no se resuelve el impasse presupuestario, no ha disuadido a los inversionistas privados, ya que el 85% de la IED proviene de decisiones corporativas independientes de los flujos federales.

 

Expertos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) estiman que esta dinámica podría atraer hasta 40 mil millones de dólares adicionales en los próximos dos años, siempre que se mantenga la estabilidad jurídica y se inviertan en infraestructura como el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.

 

Las implicaciones económicas para México son amplias: se proyecta un impulso adicional del 2% al PIB para 2026, con énfasis en la sostenibilidad mediante la adopción de energías renovables en las nuevas plantas, lo que podría reducir emisiones industriales en un 10% en regiones fronterizas.

 

Además, este flujo fortalece la balanza comercial bilateral, que ya muestra un superávit mexicano de 152 mil millones de dólares, y fomenta la transferencia de tecnología, capacitando a 100 mil trabajadores en habilidades digitales y de automatización.

 

En un contexto de revisión del T-MEC en 2026, esta resiliencia del nearshoring subraya la interdependencia positiva entre ambas economías, donde México no solo absorbe inversiones, sino que contribuye con mano de obra calificada y proximidad geográfica.

 

Organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) han revisado al alza sus pronósticos para el bloque norteamericano, estimando un crecimiento conjunto del 2.5% anual.

 

La Secretaría de Economía ha anunciado foros virtuales con inversionistas para extender estas oportunidades a estados del centro y sur, promoviendo un desarrollo equitativo. En resumen, el nearshoring demuestra la capacidad de México para navegar turbulencias externas, transformando desafíos en motores de prosperidad inclusiva y posicionando al país como pilar indispensable en la cadena de valor global.

 

Fuentes: 

 


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