top of page

México solicitará a EE.UU. parte de los recursos incautados a "El Mayo" Zambada.

Esta solicitud podría fortalecer los programas sociales en México, redistribuyendo fondos del narcotráfico para beneficiar a comunidades vulnerables y mejorar la seguridad interna. 
Esta solicitud podría fortalecer los programas sociales en México, redistribuyendo fondos del narcotráfico para beneficiar a comunidades vulnerables y mejorar la seguridad interna. 

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este miércoles que su gobierno solicitará formalmente a Estados Unidos una porción de los 15 mil millones de dólares incautados al narcotraficante Ismael "El Mayo" Zambada, líder del Cártel de Sinaloa capturado recientemente en territorio estadounidense.

 

Esta medida se enmarca en una estrategia bilateral de combate al crimen organizado, donde México busca recuperar activos derivados de actividades ilícitas que impactan directamente su territorio. 

 

Según datos oficiales, los recursos decomisados incluyen propiedades, dinero en efectivo y otros bienes acumulados por Zambada a lo largo de décadas de operaciones narcotraficantes.

 

Sheinbaum enfatizó que estos fondos deberían destinarse a programas sociales para los más pobres de México, argumentando que el narcotráfico ha generado violencia y pobreza en el país, y que es justo que parte de esos activos regresen para reparar el daño. 

 

El contexto revela tensiones diplomáticas: mientras EE.UU. ha intensificado sus esfuerzos contra los cárteles, México insiste en un enfoque soberano, rechazando intervenciones directas pero promoviendo la cooperación en inteligencia y finanzas.

 

Implicaciones incluyen un posible precedente para futuras incautaciones transfronterizas, fortaleciendo la diplomacia económica entre ambos países. Además, esto se alinea con la estrategia de seguridad de Sheinbaum, que ha recaudado más de 50 mil millones de pesos en decomisos durante su administración inicial. 

 

Expertos en derecho internacional señalan que la solicitud podría basarse en tratados bilaterales como el de Mérida, pero enfrenta desafíos legales en EE.UU., donde los activos suelen destinarse a fondos federales.

 

En México, esto genera optimismo en sectores sociales, pero críticas de la oposición que cuestionan la transparencia en el uso de tales recursos. El anuncio coincide con reportes de que el Cártel de Sinaloa no ha sido extinguido, sino debilitado, lo que subraya la necesidad de fondos para reforzar la seguridad.

 

Este movimiento diplomático podría mejorar las relaciones con la administración Trump, que ha presumido de detenciones masivas, pero también plantea riesgos si EE.UU. condiciona la devolución a concesiones en migración o comercio.

 

En resumen, representa un paso hacia la justicia restaurativa, transformando ganancias ilícitas en beneficios públicos, aunque su éxito depende de negociaciones bilaterales complejas. 

 

Fuentes:


Comentarios


bottom of page