La educación como herencia: el motor de los estudiantes universitarios de primera generación
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- 27 jul 2025
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Para miles de jóvenes latinos de primera generación en universidades de California, la educación no es solo un logro personal, sino la “única herencia” que pueden dejar a sus familias. En un artículo de CalMatters fechado el 28 de julio de 2025, varios estudiantes comparten cómo la conquista de espacios académicos representa un triunfo cultural y social, así como un compromiso con sus comunidades.
Estos estudiantes, muchos de ellos hijos de migrantes mexicanos, enfrentan barreras económicas, falta de experiencia académica familiar y retos lingüísticos. Sin embargo, encuentran fortaleza en la convicción de que su éxito educativo servirá de puerta de entrada para mejores oportunidades laborales y de vida para sus hermanos menores y sus parientes en México. Tal como expresa Ana María Hernández, de 20 años y primera en su familia en ingresar a la universidad: “Mi diploma será el legado que cambie el destino de mi familia”.
Organizaciones estudiantiles y programas de mentoría en campus como UCLA y UC Berkeley han implementado iniciativas de apoyo académico y emocional, incluyendo asesorías personalizadas, talleres de navegación universitaria y redes de “hermanos mayores” que guían a los recién llegados. Estas redes han demostrado aumentar en un 30 % la tasa de retención de estudiantes de primera generación.
El impulso de estos jóvenes no solo fortalece la movilidad social dentro de Estados Unidos, sino que impulsa un flujo de conocimientos hacia México, cuando muchos regresan para compartir sus competencias profesionales y fomentar proyectos locales. Profesores y asesores coinciden en que, al invertir en la educación de primera generación, se genera un efecto multiplicador que trasciende fronteras, mejorando el acceso a servicios, emprendimientos comunitarios y prácticas culturales que fortalecen el tejido social binacional.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha destacado el valor de estos estudiantes como embajadores culturales que proyectan la riqueza del patrimonio mexicano. Su esfuerzo académico contribuye a un entendimiento más profundo y al respeto mutuo entre comunidades, cimentando un vínculo que va más allá de la economía y se basa en la colaboración intercultural y el orgullo identitario.








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