Declive en las remesas mexicanas: siete meses consecutivos de caída por políticas migratorias en Estados Unidos*
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- 2 dic 2025
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En un contexto de estrecha interdependencia económica entre México y Estados Unidos, el flujo de remesas hacia México ha registrado su periodo más prolongado de caídas en más de una década, con siete meses consecutivos a la baja hasta noviembre de 2025.
Según datos del Banco de México, las transferencias familiares sumaron 4,800 millones de dólares en el último mes reportado, un 8% menos que en el mismo periodo de 2024, atribuible principalmente a las estrictas políticas migratorias implementadas por la administración del presidente Donald Trump, que incluyen mayor control fronterizo y restricciones a la movilidad laboral.
Estas medidas, destinadas a proteger el empleo estadounidense, han limitado las oportunidades de empleo para migrantes mexicanos, impactando en un pilar clave de la economía nacional que representa cerca del 4% del PIB mexicano.
Expertos de la OCDE destacan que este fenómeno, no visto desde la crisis de 2008, podría agravar la desaceleración económica en México, proyectada en un crecimiento del 1.5% para 2026.
Sin embargo, la presidenta Sheinbaum ha respondido con una estrategia proactiva, anunciando en su conferencia matutina del 2 de diciembre un incremento del 12% en el presupuesto de programas sociales para 2026, alcanzando 1 billón de pesos, con énfasis en apoyo a comunidades dependientes de remesas como Michoacán y Guerrero.
Esta iniciativa busca estabilizar el consumo y fomentar la inversión interna, alineándose con la visión de una economía inclusiva. Implicaciones bilaterales incluyen la necesidad de diálogos renovados en el marco del T-MEC para equilibrar flujos migratorios y comerciales, promoviendo una Norteamérica competitiva sin aranceles excesivos.
Analistas como Kenneth Smith Ramos subrayan que una colaboración armónica beneficiaría a ambos países frente a competidores globales como China.
El gobierno mexicano mantiene un tono constructivo, valorando la relación con Washington y explorando canales diplomáticos para mitigar efectos, mientras fortalece la resiliencia interna mediante incentivos fiscales y microcréditos.
Esta coyuntura resalta la importancia de políticas migratorias humanitarias que respeten la dignidad de los trabajadores transfronterizos, contribuyendo a la estabilidad regional.
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