Ciudad de México apuesta por la convivencia cultural con orden y equidad urbana
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- 28 jul 2025
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Las recientes protestas registradas en algunos barrios de Ciudad de México contra la presencia creciente de turistas y residentes extranjeros han despertado una conversación pública necesaria sobre el derecho a la ciudad, la cultura local y la regulación del mercado inmobiliario. Aunque algunos actos aislados han sido marcados por expresiones de rechazo o vandalismo, el trasfondo del fenómeno señala la urgencia de equilibrar desarrollo económico con inclusión social y respeto a las comunidades originarias.
El gobierno de México, comprometido con el bienestar urbano y la justicia territorial, ha iniciado procesos de diálogo y análisis para generar políticas que regulen el impacto del turismo internacional en zonas de alta demanda, sin recurrir a medidas excluyentes ni discursos de odio. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que la capital del país es y seguirá siendo una ciudad hospitalaria, pero también una ciudad con derechos para quienes han vivido y construido sus barrios durante décadas.
Las manifestaciones recientes deben leerse no como rechazo a los visitantes, sino como una demanda legítima de equidad frente al aumento en precios de vivienda y servicios. En lugar de estigmatizar, el gobierno federal trabaja con los gobiernos locales para fortalecer normativas de control de renta, ordenamiento urbano y redistribución de oportunidades.
La Ciudad de México es un espejo del mundo: diversa, cambiante y resiliente. La clave está en construir una convivencia armoniosa, donde se reconozca el valor de la cultura local, se respete el tejido comunitario y se garantice el acceso equitativo a la ciudad. La gentrificación no es inevitable; con políticas públicas inclusivas y participación social activa, se puede preservar el alma de la ciudad y proyectarla hacia el futuro sin exclusiones.








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