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2025, Año Internacional de la Ciencia y Tecnología Cuántica

Como impulsor de la iniciativa ante la ONU y la UNESCO, México posiciona su investigación en física cuántica —liderada por la UNAM— como eje de soberanía tecnológica, fomentando alianzas educativas y productivas que podrían generar hasta 10,000 empleos en innovación para 2030.
Como impulsor de la iniciativa ante la ONU y la UNESCO, México posiciona su investigación en física cuántica —liderada por la UNAM— como eje de soberanía tecnológica, fomentando alianzas educativas y productivas que podrían generar hasta 10,000 empleos en innovación para 2030.

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 2025 como el Año Internacional de la Ciencia y Tecnología Cuántica (AIQ 2025), un hito impulsado por México que reconoce el impacto transformador de esta disciplina en la vida cotidiana y su potencial para resolver desafíos globales como el cambio climático, la salud y la energía limpia.

 

La doctora Ana María Cetto, investigadora del Instituto de Física de la UNAM, y el embajador Juan José Bremer, representante permanente de México ante la UNESCO, lideraron la propuesta que fue aprobada por aclamación en el Consejo Ejecutivo y la Conferencia General de la UNESCO, para luego ser elevada a la ONU, donde se ratificó el 7 de junio de 2024. 

 

El contexto de esta declaración radica en el avance exponencial de la mecánica cuántica, cuya comprensión de la materia y energía a escalas atómicas ha dado origen a tecnologías cotidianas como los láseres, la fibra óptica, los relojes atómicos, las telecomunicaciones, el microondas, la televisión digital y las computadoras cuánticas emergentes.

 

En México, donde se realiza investigación de vanguardia en centros como la UNAM, el IPN y el CINVESTAV, esta proclamación representa una oportunidad para cerrar brechas: el país invierte solo el 0.16% de su PIB en ciencia y tecnología, el nivel más bajo en 17 años, según datos del Banco de México.

 

Sin embargo, el AIQ 2025 impulsará nodos nacionales con comités de enlace que organicen congresos, talleres y diálogos interdisciplinarios entre científicos, filósofos, artistas y educadores, priorizando la educación desde primaria para inspirar a las juventudes. 

 

Las implicaciones para México son estratégicas y económicas: al fomentar la colaboración internacional, se busca evitar la dependencia tecnológica extranjera, promoviendo patentes nacionales —actualmente solo el 6% de las registradas— y vinculando la academia con el sector productivo.

 

Bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, esto alinea con la Cuarta Transformación, que enfatiza la soberanía científica, y podría elevar la posición de México en el Índice Global de Innovación del puesto 58 actual.

 

En el ámbito bilateral, fortalece lazos con Estados Unidos, líder en computación cuántica, facilitando intercambios bajo el T-MEC que beneficien a ambos países en ciberseguridad y comunicaciones. Expertos como la doctora Cetto destacan que "la cuántica está en nuestros bolsillos, en los celulares", subrayando su accesibilidad para democratizar el conocimiento.

 

Este año no solo celebrará avances, sino que catalizará inversiones en infraestructura cuántica, proyectando un crecimiento del 15% en publicaciones científicas mexicanas y posicionando al país como hub regional. En esencia, el AIQ 2025 es un llamado a la acción para un desarrollo inclusivo y sostenible, donde México ejerce liderazgo global en un campo que redefine el futuro.

 

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